Cabina de pintura.
Una cabina de pintura es un recinto cerrado o abierto, especialmente acondicionado para la aplicación controlada de recubrimientos (líquidos o en polvo) sobre diferentes sustratos, mediante la gestión regulada del flujo de aire, temperatura, presión y ventilación. Su objetivo principal es proporcionar un entorno confinado que prevenga la contaminación del proceso, proteja al personal de exposición a compuestos orgánicos volátiles y garantice un acabado uniforme y de alta calidad. La cabina integra sistemas de extracción y filtración de aire para retener el exceso de partículas de pintura y solventes, cumpliendo con las normativas ambientales y de seguridad ocupacional vigentes.
En términos funcionales, constituye un microambiente que optimiza la eficiencia del recubrimiento, preserva la salud del operario y contribuye a la estabilidad del producto final, al tiempo que minimiza el impacto ambiental de la operación.

